Lo que tienen en común
Tanto la refinanciación como la venta ofrecen la oportunidad de obtener un nuevo préstamo con condiciones más favorables. Puedes reducir tu tipo de interés y tu cuota mensual, modificar la duración del préstamo o pasar de una hipoteca de tipo fijo a una de tipo variable. En ambos casos, será necesario tasar tu vivienda y deberás gozar de una buena situación financiera: vigila tu puntuación crediticia, tu ratio deuda-ingresos (DTI), etc.
Cuándo es mejor vender su vivienda
Vender puede ser una mejor opción que la refinanciación si:
- El valor de tu vivienda ha aumentado
Si has estado pagando tu hipoteca de forma constante durante años, aumentando tu patrimonio neto, y el valor de la vivienda ha subido significativamente, venderla podría proporcionarte una importante inyección de efectivo.
- Estás dispuesto a mudarte
No todas las decisiones tienen una motivación económica. Si te gusta tu vivienda y tu barrio y prevés quedarte al menos cinco años, la refinanciación es la mejor opción. Sin embargo, si estás preparado para un nuevo entorno (o si es un buen momento para mudarte a una vivienda más pequeña), vender puede ofrecerte más oportunidades.
- Tienes más tiempo
La refinanciación, sin duda, requiere tiempo y esfuerzo, pero vender conlleva responsabilidades adicionales. Por ejemplo, tendrás que encontrar un agente inmobiliario, buscar una nueva vivienda e invertir más dinero y energía en arreglar los problemas de tu propiedad. Si ahora no es un buen momento para asumir compromisos adicionales, la refinanciación debería ser una forma más sencilla de conseguir un nuevo préstamo.
¿Aún no tienes claro si vender o refinanciar es la mejor opción para ti? Pregunta a tu asesor hipotecario: analizará contigo tu situación actual en detalle y te orientará hacia la mejor opción.