Para aclarar las cosas, te recomendamos que te familiarices con estos consejos sobre vivienda que se suelen dar, pero que ya no son relevantes y que probablemente deberías ignorar.
Existe la creencia generalizada de que hay más viviendas en el mercado en primavera y verano porque nadie quiere mudarse cuando hace frío. Puede que haya algo de verdad en la idea de que el mercado inmobiliario está más activo en los meses más cálidos, pero eso también significa que la competencia es mayor y, en consecuencia, los vendedores fijarán precios más altos. Puedes encontrar una vivienda estupenda en cualquier época del año, así que no esperes a que haga calor para empezar a buscar.
A primera vista, es un buen consejo: si los precios de la vivienda están altos en general, ¿por qué no esperar a que se estabilicen para poder ahorrar? El problema es que no sabes si eso va a suceder ni cuándo. Si los precios siguen subiendo, las cantidades que ahora parecen elevadas podrían acabar siendo el punto más bajo del año que viene. Además, si actualmente pagas un alquiler, esperar podría salirte más caro a largo plazo.
Hay quien te dirá que hagas una oferta considerablemente inferior al precio de venta para dejarte margen de negociación con el vendedor. Sin embargo, en un mercado competitivo, pocos vendedores perderán el tiempo con una oferta a la baja. Quizá puedas salirte con la tuya ofreciendo unos pocos puntos porcentuales menos en un mercado favorable para los compradores, pero no te precipites: deja que tu agente inmobiliario te guíe hacia una oferta exitosa.
Los mejores consejos para comprar una vivienda los dan los profesionales. Habla con tu agente y con tu asesor hipotecario para obtener los consejos más útiles en cada paso de tu búsqueda.