Si dispones de una fuente de ingresos estable, ya tienes un buen punto de partida. Comprar una vivienda no es mucho más complicado que pagar el alquiler a tiempo cada mes. Utiliza nuestra calculadora hipotecaria para calcular tu cuota mensual.
Si crees que no tienes suerte porque no dispones de mucho dinero en efectivo, no te preocupes. Tienes más opciones que el tradicional pago inicial del 20 %. Muchos programas admiten un pago inicial del 5 %, del 3,5 % o, en algunos casos, incluso del 0 %. Además, los gastos de formalización a veces pueden correr a cargo de las entidades crediticias o de los vendedores, o pagarse con dinero procedente de donaciones o subvenciones. Es muy probable que haya una solución que se adapte a tu situación.
Si tu historial crediticio no es el mejor, no te asustes. Existen numerosos programas de préstamo que no se rigen por las mismas normas que la mayoría de los préstamos tradicionales. Trabajaremos contigo para encontrar un programa hipotecario más flexible y especializado que se adapte a tu situación particular.
¡Eso es todo! Estos tres aspectos son los fundamentos de los préstamos hipotecarios. Siempre habrá excepciones, pero no te dejes intimidar pensando que el proceso es imposible.
Si tienes alguna pregunta sobre los tres factores clave, tu agente de préstamos de Envoy estará encantado de responderte.